La historia de la construcción en Antofagasta - La primera piedra

o, Constructores C vi es cimentaron el 10 Un aspecto importante radica aquí en las exploraciones que realizaron hacia la Cordillera de la Costa y aun al valle de Quillagua, por cuanto se ha registrado largos troncos de cactáceas y vainas de algarrobo, lo que significa que más de algún madero de este árbol fue aplicado en la arquitectura de techumbre y postes de sustentación. Se sabe con certeza que las puertas de las viviendas en Huelén-42 solían representar una forma ovalada, puesto que en su base se advierte un modelado algo curvo y levemente elevado sobre el nivel del suelo, como el principio de aquellas puertas de los camarotes de barcos, dispuestas algo altas para el escurrimiento de las aguas. Un principio como éste, en relación a las aguas de lluvias, podría justificar esta solución constructiva. En un caso se observó claramente el empotramiento de dos troncos de cardón en ambos umbrales de la puerta. Esto significa que es muy posible que haya existido un par de troncos en el sector opuesto de la puerta. Como se sabe que estos cardones elegidos rematan en "v'', podría decirse que estos cuatro horcones sostuvieron un par de vigas, constituidas también de troncos alargados de cardón, sobre los cuales descendieron hacia los cabezales de muros, vigas laterales similares, lo que constituiría una trama suficiente para ser cubierta con cueros de lobos marinos, ramas y posiblemente alguna argamasa aglutinante. Otro asentamiento complejo de la fase Huelén se denomina Los Bronces-1 , ubicado al sur de Tal tal, datado por los 5. 35 O a 4.31 O años AP, con los mismos atributos constructivos y ritualísticos de Huelén-42 (Contreras y Núñez 2008). Más asentamientos de esta naturaleza, posiblemente algo más tardíos, se sitúan en Cobija, Mejillones y Punta Guasilla, fechados entre los 3.500 a 3.000 años años AP (Llagostera 2005). Este conjunto de asentamientos complejos viene a demostrar que durante la fase Huelén existió una notable especialización en las técnicas y oficios para optimizar la producción del mar, en momentos en que la carga demográfica no era tan intensa, y por ello estos asentamientos podían distribuirse con bastante estabilidad en aquellos focos más productivos. Esto habría estimulado un régimen de excedentes, cuyos bienes eran circulados hacia los valles cercanos, cuando los pescadores arcaicos aún no entraban en contacto con los pueblos formativos agroganaderos del interior. En este sentido, las conexiones con el valle, hacia los algarrobales de Quillagua, pudieron incluso significar que algunos de estos grupos costeños practicaran un patrón de doble residencia entre los espacios fértiles interiores y la costa propiamente tal. No existe por ahora una explicación razonable para entender cómo se lo~ró estandarizar este modelo constructivo, en el que la nocion de vivienda, como una respuesta de protección artificial, se haya logrado en un contexto semisedentario al interior de una propuesta arquitectónica pesada. Es decir, con estructuras habitacionales de uso estable y hechas para mantenerse en el tiempo, bajo una orientación que supera la idea de un campamento por una más cercana a un caserío. Al respecto se sabe que por esta misma época los cazadoresrecolectores de la fase Puripica-Tulán se encuentran construyendo asentamientos muy similares en el sureste de

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