La historia de la construcción en Antofagasta - La primera piedra

e o n a fuErza del pasado os Constructores C vi es cimentaron el o por acumulamiento de sedimentos, demuestran la importancia del ritual en torno a las inhumaciones que se han datado entre los 2.270 y los 1.600 años AP en la localidad de Cobija, y entre los 2.320 y los 1.130 años AP en la desembocadura del río Loa (Moragas 1982; Núñez et al 1974). Es importante destacar que entre los túmulos de Cobija, en las inhumaciones individuales se ofrendaron grandes horcones de troncos de cardones, junto con estacas que darían cuenta de un hecho muy simbólico, el cual es proporcionar a los deudos en la otra vida, la materialidad más utilizada para la construcción de sus tolderías: los postes horquillados que eran de suma importancia. Esto significa que durante los tiempos formativos comienza a distribuirse en la costa desértica un estilo de vida restringido a pequeños campamentos que cubrían mejor un mayor espacio posible con opciones productivas alternativas. Esta forma de vivir parece haber persistido durante los últimos siglos de la secuencia prehispánica, cuando pequeños agrupamientos de viviendas, algunas separadas entre sí, junto a sus residuos en conchales extendidos y de poca profundidad, se centraban en espacios públicos dedicados a las tareas domésticas. Existen pocos registros arqueológicos para dilucidar cómo eran estos campamentos, de tal modo que los datos etnohistóricos descritos por los primeros europeos y viajeros resultan ser importantes. U n I v e ~ E d a d e, a , o e~ drl Ní'rte 12 Asentamiento chango en Cachinal de la Costa al norte de Antofagasta, donde se observan un toldo desarmado, una tienda de campaña y un recinto pircado, ocupado a mediados del siglo XIX (Phi/ippi 1860). Al evaluar la secuencia de las ocupaciones costeras, uno de los problemas constructivos más cruciales consistió en la escasa disposición de recursos materiales adecuados o exigidos de acuerdo al medio ambiente y a los criterios culturales locales. Existe un principio según el cual, a mayor antigüedad de la sociedad, menor es la utilización de complejos modos de construir los hábitats. Por el contrario, mientras más avanzados son los ajustes adaptativos, surgirían asentamientos más complejos. Se lograría una mayor capacidad de traslado de materiales al espacio seleccionado, con independencia donde éstos se encontraran. Se entiende que, por el carácter de indispensable de la materialidad para levantar viviendas, ya existirían tecnologías para apropiarse de ella y trasladarla, por lo que gradualmente deberían recoger actos cada vez más sofisticados. En este sentido, durante el tiempo prehispánico esta costa desértica aparentemente no tenía los recursos constructivos necesarios, tanto es así que inicialmente la vida se recogió en abrigos bajo rocas y pircados muy simples. Sin embargo, las fuentes arqueológicas y etnohistóricas demuestran que se manipularon todos los recursos posibles: maderos de árboles freatófitos, rocas en bloques naturales, rodados de

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