"uturo de los lnger eros Corstructores • 50 Años, 1961 2 O 1 1 Desde la creación de la CORVI, el Estado ha llevado adelante líneas de construcción con el propósito de atender necesidades de los grupos de menores ingresos. Por otra parte, debido a que por muchos años prácticamente no existía un mercado de créditos a largo plazo, el Estado se vio en la necesidad de proporcionar este tipo de financiamiento o, al menos, de actuar como intermediario financiero. Este rol se redujo entre 1960 y 1974 debido a la creación y funcionamiento, en forma bastante exitosa, de las asociaciones de ahorro y préstamo, que otorgaban créditos reajustables para la compra de viviendas. En este periodo se produce una fuerte diferencia entre el reajuste de las deudas y la inflación. Ello es, en parte, resultado de una política explícita y, en parte, consecuencia de la subestimación de la inflación efectiva en los índices oficiales. Desde el punto de vista de la política habitacional, cuando el mecanismo usado para subsidiar es la congelación de las deudas, o su reajuste parcial, es imposible planificar la magnitud de los subsidios. Estos se vuelven muchas veces excesivos (en el sentido de que no eran necesarios dada la capacidad de pago de las familias) y/o no favorecen a los mas necesitados. Todo esto redunda en que se reduce la cantidad de nuevos créditos posibles de otorgar, dada la baja recuperación de éstos. En general, las instituciones públicas de vivienda presentan una baja proporción de ingresos por recuperación de préstamos, lo que contrasta con la importancia que históricamente ha tenido, la inversión pública en vivienda. El Estado ha subsidiado a los deudores hipotecarios, los cuales en gran número habían contraído deudas que no podían servir, favoreciendo a las empresas constructoras y a un sistema financiero que se encontraba con un stock de viviendas que no podían vender. Estos subsidios están dirigidos mayoritariamente a las familias de mayores ingresos, los que podían acceder al financiamiento bancario en estos años. Subsidio "de una vez a la demanda" En los últimos años se han otorgado subsidios dirigidos al demandante, pero en este caso tienen un monto fijo conocido que se entrega de una sola vez. Pese a que se han utilizado tres modalidades de subsidios, la característica general del periodo es la fuerte reducción en la inversión, en vivienda y urbanismo. Esto obedece a los menores recursos destinados a programas de viviendas y urbanismo y menor disponibilidad de créditos habitacionales. Todo responde a la política antinflacionaria que desde 1975 redujo los 9astos, además de los menores créditos y la virtual paralizacion de las Asociaciones de Ahorro y Préstamos (1976). Debido a la política económica, se redujo al máximo la intervención del Estado en el ámbito de la vivienda y el urbanismo. Además, incluyó la eliminación de varias regulaciones en materia de terrenos urbanos y del control de su uso, la venta, el sistema de contratacion y algunas modalidades de subsidio que traspasan al sector privado, no sólo la tarea de construcción que este tradicionalmente ha realizado, sino también la elaboración del proyecto, la adquisición de terrenos, el financiamiento y comercialización. Una tercera característica, resultante de la situación política que vive el país, es la limitación a la organización de la comunidad para darse soluciones y obtener apoyo para resolver sus necesidades de vivienda. Dentro de este contexto se deben examinar las políticas de subsidio y que corresponden a las siguientes líneas para la adquisicion de viviendas económicas. El Programa de Subsidio Habitacional: Ha sido muy poco selectivo, disminuyendo aún más con el tiempo. Incluso la selectividad ha sido menor, comparada con las líneas de crédito habitacional ofrecidas por las Cajas de Previsión en el pasado. Esto obedece a que el mecanismo para seleccionar a las familias fue la tasación de las viviendas que adquirían con el subsidio y el ahorro previo. Es evidente que las familias de mayores rentas podían acumular un mayor ahorro, y por ende, mayor puntos para la asignación. La menor disponibilidad de créditos en materia habitacional y la virtual desaparición de las asociaciones de ahorro y préstamos, contribuyó a que sectores medios volcaran su demanda al programa, reduciendo las posibilidades de familias más pobres. El Programa de Vivienda Social : Aparece más progresivo. La distribución es bastante similar a la que se observó en los programas de viviendas económicas (40 m2) de autoconstrucción y de sitios total o parcialmente urbanizados que funcionaron a fines de los 60. La similitud referida a la distribución de los beneficios de acuerdo a los ingresos familiares. El Subsidio Habitacional (a través de bonos) : Otorgado en 1978, funcionó mejor debido que las familias que gozaron de subsidio compraron viviendas más económicas con una superficie similar a la de aquellos que no tuvieron subsidio. La economía de recursos provino del tamaño del terreno y/o de la ubicación de éste, y/o de la calidad de la construcción y urbanización. En respuesta al poco éxito que tuvo esta experiencia en llegar a las familias mas necesitadas, y con el propósito de favorecer un mayor número de familias sin aumentar la cantidad de recursos públicos, en 1981 se estableció un nuevo sistema, "El Subsidio Habitacional Variable", donde se rebajó el avalúo de la vivienda a 167 UF, y su asignación se determinó entre aquellos que solicitaron cantidades más pequeñas. Para financiar el resto de la vivienda se utilizaría el ahorro de la familia y un préstamo. Con posterioridad, se ha continuado con el sistema de subsidio fijo, pero se han modificado las reglas de su asignación. 53 L n v e r s I d a a C a t ó 1 1 c. a d e 1 '\I o r t e
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